Fisioterapia

Electroestimulación en el paciente crítico

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Ya hace más de cien años se comenzó a describir una patología que se instauraba en el paciente crítico, caracterizada por la pérdida de fuerza y masa muscular. La debilidad adquirida en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) es un término que describe la debilidad muscular difusa, simétrica y generalizada que se desarrolla luego del ingreso a UCI sin otras causas identificables.

Los estudios han demostrado que la debilidad muscular y el desacondicionamiento físico se presentan entre el 25-100% de los pacientes ventilados por más de 7 días. La evidencia publicada sobre la efectividad de la fisioterapia temprana en esta área es muy limitada y deben explorarse las posibilidades de ayuda instrumental, probablemente la modalidad más utilizada en UCI es la Estimulación Eléctrica Neuromuscular (NEMS).

 

Estado del paciente tras su ingreso en la UCI

Los estudios han demostrado que pacientes que requirieron ingreso a la UCI sufren posteriormente alteraciones para la marcha, disminución en la capacidad aeróbica y desmedro en su calidad de vida, por la dependencia funcional que desarrollan.

En los pacientes inconscientes, los movimientos pasivos mantienen el rango de movimiento, evitando las contracturas articulares y modulando el tono muscular. Adicionalmente, se ha observado incremento en la conductancia vascular hacia músculos esqueléticos que son movilizados pasivamente sin un aumento concomitante en su metabolismo.

Los ejercicios activos son movimientos dentro de los límites de la movilidad, sin restricción de un segmento, que se produce por acción de una contracción activa de los músculos que cruzan esa articulación. Estas estrategias se deben asociar a la promoción de independencia funcional en el paciente crítico, manifiesta en la posibilidad de adoptar posturas, realizar traslados e incluso deambular o desplazarse, aspectos que en conjunto hacen parte del concepto movilización temprana.

Si bien, en la intervención fisioterapéutica se utilizan diversidad de maniobras no instrumentales, deben explorarse las posibilidades de ayuda instrumental que existen y que son usadas ampliamente en pacientes no críticos. Probablemente la modalidad más utilizada en UCI es la Estimulación Eléctrica Neuromuscular (NEMS).

 

La electroestimulación en pacientes después de la UCI

 

La NEMS, como herramienta de prevención y rehabilitación en pacientes en UCI con polineuropatía debe investigarse para incluir su uso en la práctica cotidiana, pues es probable que ayude a prever el deterioro de la estructura y la función muscular. La misma consideración aplica para los pacientes que, si bien no tienen polineuropatía adquirida, están propensos a ella por causa de su estado crítico.

La electricidad tiene un efecto en cada célula y tejido por la que pasa. El tipo y la extensión de la respuesta son dependientes del tipo de tejido, sus características y la naturaleza de la corriente aplicada. La fisioterapia utiliza clínicamente la electroestimulación en el paciente por las siguientes razones:

  • Para crear contracción muscular a través del nervio o estímulos musculares.
  • Para estimular nervios sensitivos ayudando al tratamiento del dolor.
  • Para crear un campo eléctrico en los tejidos biológicos simulando o alterando los procesos de curación.
  • Para crear un campo eléctrico en la superficie de la piel.
  • Para conducir iones beneficiosos para los procesos de curación en o a través de la piel.

Las contracciones musculares generadas por la electroestimulación en el paciente reclutan en primeras instancias fibras de axones de mayor diámetro que inervan las fibras tipo II, y la de axón más pequeño se recluta más tarde, contrario a la contracción fisiológica.

 

NMES para prevenir la pérdida de grasa y fuerza muscular

La NMES ha llegado a ocupar un lugar en la prevención del DAUCI de manera precoz y segura en forma de prevención de la pérdida de masa y fuerza muscular en pacientes en sedado donde nuestra mayor intervención es la movilización pasiva.

¿Cómo la podemos utilizar? A través de los biojacket que nos entrega i-motion con su más alta tecnología en fisioterapia, en casos de pacientes que no se pueda colocar este tipo de electrodos, i-motion también nos permite poder utilizar aquellos por sí solo, sumado con movimientos pasivos o activos descritos anteriormente. La dosificación y parámetros que se recomiendan utilizar, según recientes estudios de NMES en pacientes en UCI, son los siguientes:

  • Dosificación: 5 días a la semana, 30 minutos durante la primera semana de intervención. 45 minutos a partir de la segunda semana, con el fin de permitir una adaptación muscular progresiva.
  • Tipo de corriente: Bifásica simétrica
  • Intensidad: Se evalúa la intensidad que genere una contracción máxima visible. A partir de este valor se toma el 60% y se incrementará un 10% cada 5 minutos.
  • Frecuencia: Los primeros 5 minutos serán de calentamiento con una frecuencia de 15 Hz con el fin de mejorar la capacidad oxidativa del músculo, los siguientes 20 minutos (35 minutos a partir de la segunda semana) se utilizará una frecuencia de 100 Hz para mejorar la fuerza muscular en la mitad del tiempo, la otra mitad se utilizará una frecuencia de 50Hz
  • Duración de pulso: 400 μs (31,33–35)
  • Tiempos On y Off: Para el calentamiento y relajación se utilizarán 8 segundos de contracción por 3 de relajación para lograr los objetivos previamente mencionados. Durante el trabajo central se realizarán tiempo de 4 segundos de contracción por 30 segundos de relajación, correspondiendo a una relación 1:5.
  • Rampas: de subida y bajada de 1 segundo para mejorar la fuerza resistencia, y los últimos 5 minutos serán realizados a 10 Hz para producir relajación, aumento de riego sanguíneo y segregación de endorfinas.

 

Con el biojacket y el desarrollo en electroestimulación profesional de imotion-ems.com, la recuperación de la fuerza y la masa muscular tras un proceso hospitalario ya no es un problema.

 

 

Bibliografía:

  1. Hanekom S, Gosselink R, Dean E, van Aswegen H, Roos R, Ambrosino N, et al. The development of a clinical management algorithm for early physical activity and mobilization of critically ill patients: synthesis of evidence and expert opinion and its translation into practice. Clin Rehabil. 2011 Sep;25(9):771–87.
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  3. Kho, M., Truong, A., Brower, R., Palmer, J., Fan, E., & Zanni, J. et al. (2012). Neuromuscular Electrical Stimulation for Intensive Care Unit-Acquired Weakness: Protocol and Methodological Implications for a Randomized, Sham-Controlled, Phase II Trial. Physical Therapy, 92(12), 1564-1579
  4. Cameron, M. (2009). Agentes físicos en rehabilitación (3ra ed.). Barcelona: Elsevier España. Cap 8, pag 207- 241
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