Salud

Electroestimulación del callo óseo en fracturas

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Una fractura es una rotura estructural, ya sea que se trate de la de un hueso, una placa epifisiaria o de una superficie articular cartilaginosa. La curación normal de una fractura es un proceso biológico en extremo interesante, sobre todo si se tiene en cuenta que un hueso fracturado, contrariamente a cualquier otro tejido desgarrado o seccionado, es capaz de curar sin cicatriz, regenerando hueso normal.

Es difícil establecer el momento en el que una fractura debe estar unida. Sin embargo, a pesar de un tratamiento óptimo, algunas fracturas curan lentamente o, simplemente, no se reparan

El mecanismo por el cual se consigue la consolidación ósea se inicia desde el momento de la fractura.

 

Proceso de reparación: el callo óseo en fracturas

El proceso de reparación depende en su mayor parte de los vasos periféricos hasta la consolidación del callo. Este proceso está regulado por cargas eléctricas. La actividad osteoblástica se realiza en un medio eléctricamente positivo.

Además, el movimiento leve y controlado del miembro fracturado asociado con el apoyo funcional del peso corporal provoca una inmediata respuesta del callo óseo, que es muy favorable.

Las evidencias abundan en cuanto al hecho de que el movimiento funcional es más compatible con una consolidación efectiva que la inmovilización forzada. Por otro lado, un estudio en Tokio demostró que con estimulación por corriente directa las células periósticas fueron activadas y transformadas de células progenitoras a osteoblastos y tejido osteoide. Y, finalmente, en osteocitos, pero cuando la estimulación con corriente directa fue discontinuada, después de 24 horas, la actividad de las células osteoprogenitoras se modificó, diferenciándose en fibrocitos y en tejido conectivo.

 

Estimulación por corrientes

Aunque la estimulación con corriente eléctrica muestre mitosis y reclutamiento de células osteogénicas, el mecanismo por el cual trabaja la corriente directa como estimulación resulta en consumo de oxígeno disuelto y pH aumentado.

En determinados estudios se propone que la osteogénesis es estimulada por la disminución de la tensión de oxígeno y aumento en el pH en la vecindad del cátodo, como un resultado de la reducción electroquímica de oxígeno. El crecimiento del hueso es estimulado por un medio alcalino con una baja tensión de oxígeno. Con electricidad en áreas de curación natural del hueso, se estimulan condroblastos, osteoblastos y condrocitos, es conocido también que el AMP cíclico aumenta significativamente, así como el ion calcio alrededor del medio. La electroestimulación también es utilizada como método terapéutico en patologías como osteonecrosis, osteoartritis y osteoporosis.

Estudios demostraron que al aplicar estimulación por corriente directa que varían entre 5 y 100 microamperios de distinta polaridad, la corriente directa negativa de 20 microamperios es la óptima para provocar la osteogénesis. Corrientes menores producen mínima estimulación, pero sin crecimiento óseo y corrientes mayores de 390 microamperios provocan desmineralización del hueso e incluso necrosis (muerte del tejido), al igual que la corriente positiva.

 

¿Cuáles son los tipos de electroestimulación eléctrica para el callo óseo?

Existen diferentes métodos de estimulación eléctrica: invasivo, semi invasivo, no invasivo.

El método no invasivo se trata de electroestimulación eléctrica superficial a través de electrodos sobre la piel generando una señal pulsátil de frecuencias variables, adaptable a los requerimientos del tratamiento. Dentro de este método se pueden utilizar los biojacket de i-motion, dado que se pueden adaptar los electrodos por toda la superficie del traje y realizar el tratamiento de una manera más cómoda para el paciente mientras se realizan ejercicios activos o pasivos de otra zona del cuerpo (no fracturada).

Además, gracias a su software de alta gama, se puede tener el total control de los parámetros recomendados según la literatura: voltaje de aplicación:

4-8.5 v, corriente de aplicación de 20 mA, frecuencia de la señal pulsada 8-800 Hz, frecuencia del tren de pulsos de 80Hz – 8kHz. Se debe diferenciar un electrodo positivo y otro negativo, el primero cerca de la mayor masa muscular adyacente, y el negativo un poco hacia distal del primero, cada uno al lado del foco de la fractura.

Cabe destacar que cualquier tratamiento que procure una disminución del tiempo de fijación y que propicie la recuperación más rápida merece evaluarse como terapia coadyuvante.

 

Bibliografía:

G.D. Krischak, A. Krasteva, F. Schneider, D. Gulkin, F. Gebhard, M. Kramer. Physiotherapy after volar plating of wrist fractures is effective using a home exercise program. Arch Phys Med Rehabil, 90 (2009 Apr), pp. 537-544

H.H. Handoll, R. Madhok. Conservative interventions for treating distal radial fractures in adults (Cochrane Review). Cochrane Database Syst Rev, 2 (2003).

 

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